En la actualidad y debido a un aumento
incesante de bandas, compositores y marchas procesionales, la música es parte importantísima
dentro de nuestros desfiles procesionales, que así es como siempre se les han
llamado a nuestras manifestaciones públicas de fe.
En Málaga en los años 60 y 70,
las bandas de cornetas y tambores, abrían nuestros cortejos, tanto en las
secciones del Cristo, como en las nuestras Virgenes, siendo tan solo un tambor,
el más malo de la banda, el que monótonamente con su redoble marcaba la mejor
de las veces el caminar de nuestros tronos. Alguna cofradías, caso de la Pasión
o la Expiración, ponían tras de sus titulares, dos o cuatro bombos, con la túnica
penitencia y cubiertos el rostro y con palillos, redoblaban y nos marcaban el
paso.
Mediada la década de los 70, la
figura de Perfecto Artola prepara y presenta a la Banda Juvenil de los Colegios
Miraflores de los Angeles y Gibraljaire, al tiempo que comienza a crear algunas
marchas para distintas cofradías y que con la ayuda de la Banda Municipal en un
principio, se comenzaron a escuchar sus composiciones, si bien su primera pieza
dedicada fue “Poema Sinfónico de la Semana Santa de Málaga” año 1.958.
Fueron muchas las marchas de
Artola las dedicadas a nuestras cofradías, Nuestro Padre Jesús del Paso,
Credo del Mutilado, Cristo de la Humildad, Merced, Hacia el Calvario,
Presentación al Pueblo, Nuestra Señora del Mayor Dolor, Virgen de Gracia,
Coronación de la Virgen de los Dolores, Pregón del Rescate, Cristo de las
Penas, Nazarenos del Rescate, Esperanza Coronada, Juventud Cofrade, Virgen de
la Trinidad, Jesús de la Sentencia, Ánimas de ciegos, Vera Cruz y Lágrimas,
Soledad, Exaltación, Santo Grial, Virgen del Carmen, Virgen de la Piedad,
Virgen del Rosario, Virgen de la Concepción, Virgen de la Alegría, Virgen de la
Trinidad, Cristo de los Estudiantes, Pollinica y Rocío, Nazareno de la
Salutación, Cristo de la Expiración, Jesús del Prendimiento, Jesús de la Pasión,
etc. hasta la inconclusa Misericordia -la última de todas sus obras, con la que
todavía se recreó el día anterior a su muerte- y dado que la mayor parte de las
hermandades malagueñas tienen una marcha procesional compuesta por él, no es de
extrañar que se le nominase maestro principal de las cofradías y tildado de
eterno cofrade el ser el creador de un corpus musical semanasantero propio y
específico, contribuyendo de esta manera al gran auge actual de la semana mayor
malacitana.
Ahora en este nuevo siglo, la música
en nuestras procesiones tienen una gran importancia y a sus composiciones, se
han unido no solo marchas de otros lugares, si no que una nueva generación de músicos
y compositores, Desiderio Artola, Eloy García, Miguel Pérez, José Antonio
Molero, Francisco Javier Moreno, Sergio Bueno, Salvador Quero, entre otros, están
haciendo que nuestras cofradías tengan un amplio repertorio de partituras donde
elegir.
Pero por eso mismo, porque
tenemos en estos tiempos tantas y múltiples composiciones, pienso, que cada
cofradía o hermandad, lo mismo que tiene un estilo en lo artístico, devocional
e impronta, no debe dejarse llevar por novedades y músicas más o menos populares, si no tratar de
asesorarse por personas entendidas en música y que adapte un estilo que haga
propias las marchas a sus cortejos, ya que ni es lo mismo una cofradía de
Domingo, lunes, martes o miércoles, que una de jueves o viernes santo, ni es lo
mismo una cofradía de un nazareno, que la de un crucificado, ni otras muchas
cosas que deben de estar de acuerdo y tenerse presente.
Cruceta musical, SI, totalmente
de acuerdo, desde luego ganamos mucho, pero no todo vale, tenemos mucho donde
elegir, donde hacer y donde exhibirlo, solo debemos saber cómo debemos hacerlo
y quien nos puede aconsejar.


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